"4 08/05/2019  14:53:37
Tengo que admitir que has realizado un muy buen artículo, te aplaudo. Desde mi punto de vista hay que remarcar que hay buenos políticos, hay malos políticos y hay políticos interesados. Los que suelen triunfar en la política son los políticos interesados y ya se encargan éstos de que los buenos políticos no lleguen muy lejos. Un buen político se debe sentir realmente frustrado después de tanto esfuerzo y sacrificio y ver que le pasan por encima los políticos interesados. Y si hay un motivo de estos políticos interesados es el dinero y el poder, sobretodo el poder. A un empresario le gusta más el dinero que el poder (pero que nunca falte poder), en cambio a un político interesado le gusta más el poder que el dinero (pero al mismo tiempo ir bien servido de dinero). Y como bien dices, este político interesado no tiene un plan para atender las necesidades del pueblo sino que tiene un plan para llegar al poder.Por cierto, recomiendo la lectura de los once principios de comunicación para manipular a la opinión públicahttps://www.gurusblog.com/archives/once-principios-de-comunicacion-para-manipular-a-la-opinion-publica/09/08/2015/
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"3 06/05/2019  06:34:17
Para entender por qué los políticos se dedican a eso, leer el capítulo sobre drug dealers en "Freakonomics" de Levitt y Dubner. Es, básicamente, la misma razón por la que los jóvenes abogados entran en la vida miserable que les espera los primeros años en una firma legal (o los consultores). Por otro lado, pensar que el debate político es sobre propuestas es una intelectualización imperdonable de la realidad. Imperdonable porque es un "timo" y el autor de la entrada debería ser consciente. La gente no vota "razonando" y los políticos lo saben. La gente vota sintiendo y, en particular, vota para "sentirse bien". Votar es una actividad que tiene un coste muy bajo (un paseo hasta el colegio electoral un dia de votación es mejor actividad que, por ejemplo, prolongar la sobremesa de la comida con los suegros) y que nos permite, a ese coste bajo, la satisfación de haber contribuido a acabar con el cambio climático, de expropiar a los ricos, de ser una "nueva nación" encaminada a un mañana glorioso o cualquier otra propuesta, no importa cuanto de increible, que hayan hecho los candidatos. Obsérvese que lo relevante no es que esos objetivos se consigan (o incluso que tenga alguna "racionalidad" perseguirlos), lo relevante es que yo piense que votando contribuyo a ellos, lo que me produce satisfacción, al coste (probablemente negativo) de pasar menos tiempo soportando a mi suegro. Esa satisfacción no es "intelectual" (casi ninguna que merezca la pena lo es) si no "visceral". Eso también lo sabemos bien (pese al fingido "rasgado de vestiduras" del autor), basta leer "The Myth of the Rational Voter" de Brian Caplan. Fingir ignorancias sobre temas bien establecidos o "buenismos" de sacristía (aunque sea "sacristía de la democracia" como en este caso), no ayuda a debates serios y solo separa la reflexión de la realidad. Una realidad que ya sabemos que no es de "decisiones y debates intelectuales" sobre problemas y soluciones, aunque algunos sigan encontrando solaz en la fingida ignorancia.
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"2 29/04/2019  08:28:08
Lo malo no son los politicos que quieren estos argumentos, sino los votantes que no admiten otros. Salvame a hecho mucho daño
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"1 27/04/2019  01:11:48
Dentro del contexto politico desesperante actual, y de la polarización basada en prejucios más que en argumentos, leer articulos como este da cierta esperanza de que aún quede alguien cuerdo en este país. Gracias.
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